La Poeta

Imagen tomada de Pinterest Love

Hice un chasquido con los dedos. Como quién espera que el acto de magia deje de ser una fantasía y se convierta en realidad. Fue inútil. 

Volví a leerle aquel poema de Ángeles Mastretta: "... Me comprometo a conocer mis yerros, a bendecir mis arrebatos...". Buscaba acallar sus respuestas, sus sentencias... Quería aplazar su adiós y era tan inaplazable como el atardecer.  


Entonces aquel chasquido fue una sutil infantilería. Un último recurso con el que buscaba afanosamente aferrarme al salvavidas. Le estaba dejando el corazón y ella, a cambio me lo estaba devolviendo en pedazos, roto, vuelto un colador. 

El acto de magia se redujo a la aparición de una maleta con nuestro pasado y a ella yéndose sin remordimientos ni culpas.  Era 11 de mayo. 


********

Poeta no soy, poetas otros, me digo a mí misma. El alma me exije hablar de la existencia y su caos, de sus blancos y negros, de sus grises, de sus oscuros, de sus ruinas, de sus luces, de sus millares de caminos y de su asfalto en forma de verso libre. Y yo, cual sirviente obediente, le sigo la corriente. "La Poeta" es mi álter-ego. Tiene vida propia aquí, en estas letras. No vive atrapada en mí, porque la he dejado ser, para estar en ella.