Pero como a todos nos llegan los años de la malparidez existencial, a mí me llegaron a los 26. Fui malcriada y dejé todo lo que había construido. Trabajo, casa, independencia, supestas amistades, en fin. Aburrida de mi zona de confort volví a casa, a vivir con mis padres. Y aunque a cualquiera que tenga un poco de sentido común habría sido su última opción, yo simplemente hice esa elección porque era justo y necesario para mi paz interior. Aquella otra ciudad me estaba matando el alma.
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| Imagen tomada de AKMERO |
Este blog nace de mis dos grandes pasiones. La poesía y la moda. Me llamo a mí misma la poeta fashionista. Porque aunque no soy una especialista en estos dos campos, algo he aprendido de mi propio empirismo: no se trata de tener un conocimiento especializado, sino amar lo que se hace.
Soy esa clase de poeta fashionista que ha encontrado en las letras y el verso libre su sentido hacia la libertad de emociones y sentimientos conflictuados sobre el amor, la vida, el tiempo y todas esas sensibilidades que nos atraviesan el alma. Y la moda, pues siemple: primero muerta que sencilla.
Bienvenidos a mi mundo, al universo de La Poeta Fashionista en el que me pinto labios con poesía.
